Disculpen las molestias

El viernes por la noche tenia vida social… noche de chicas, cena en casa de una amiga y luego si surgía marchuki, la verdad es que la próxima vez lo hago en mi casa, ya que hice la cena yo, acordamos que yo compraba, hacia la cena y luego lo llevaba a su casa, hasta ahí todo perfecto.

Por la tarde me fui al hipermercado a comprar todo lo que necesitaba, era sábado por la tarde, ya os podéis imaginar. Los franceses vienen mucho a comprar aquí, (vivo cerca de la frontera) así que entre los franceses, los niños correteando y los que están dando una vuelta, aquello era un caos. Lo mejor de todo es que están haciendo obras, ¿cómo puedes hacer obra y no cerrar el establecimiento? Haciéndolo por secciones.

Estaba todo cambiado, tarde una media hora en encontrar el tomate frito, por que los carteles decían una cosa y en los pasillos había otra, cuando le pregunte a una empleada, muy maja me dijo: Ay! No sé, ¡esta todo cambiado! “No me había dado cuenta”.

El resto de productos tuve que olerlos, o intuirlos, lo más divertido fue cuando intentaba localizar la sección de carnicería, vi un cartel enorme que ponía “La sección de carnicería se ha trasladado al mostrador de quesos junto a cajas, Disculpen las molestias”

Muy feliz me acerque el mostrador de quesos, aquello eran chorizos, osease charcutería, estuve mirando “cerca de las cajas” y allí solo había cajeras, cuando ya desesperada me coloque en una caja para pagar, vi como la señora de delante llevaba una bandeja de pollo, mi ira fue creciendo y volví a darme la vuelta para buscar “el santo grial” la sección de carnicería, la cual encontré al cabo de cinco minutos que estaba al lado de los productos de limpieza, no en el mostrador de quesos como el gran cartel anunciaba.

Después de volver a blasfemar otro poco, me dirigí a la caja, oohhh esa gran raza aparte, las cajeras, me atendió una que debería ser nueva en la raza, ya que sonreía y todo, antes de cobrarme a mi estaba discutiendo con un señor sobre el futuro de las bolsas de plástico, ya que es el debate de actualidad (yo llevo mis bolsas de tela) así que tardo como cinco minutos más en pagar, por supuesto ese señor era el más ecológico del mundo, o por lo menos de ello alardeaba.

Después de un par de malas miradas, ya que se me echaba el tiempo encima para hacer la cena, por fin el hombre pagó y la cajera empezó a cobrarme, me dijo algo que no entendí por que hablo muuyy bajito, yo sonreí y le conteste que si, se pensaría que era tonta, pero tenia prisa.

Después de una hora comprando algo que tendría q haber tardado quince minutos, conseguí hacerlo todo y llegar a la “noche de chicas” y la verdad se me olvido la tarde cuando vi como se peleaban por coger el trozo más grande.

Recordad que las grandes superficies siempre intentan “controlarte” intentan hacer con nosotros lo que quieren, pero ¡sed fuertes! No caigáis en sus redes.

Comentarios

  1. Esta bien que cambien las cosas de sitio en el supermercado. Vale que no es muy útil cuando tienes algo de prisa, pero nuestro instinto de cazador lo agradece. Los 5 sentidos se ponen en alerta, es como volver al paleolítico (aquellos maravillosos años).

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  2. Cierto es, lo malo es la gente que te mira con cara rara cuando te ven por los pasillos intentando olisquear la comida que buscas, medio agazapado y moviendote casi por instinto :)

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